El fracaso que no enseñamos

Mi hijo tiene 13 años y a veces le veo paralizado antes de intentar algo porque no quiere hacerlo mal.

Eso no lo aprendió en casa. Lo aprendió en un sistema que lleva años castigando el error con un número y premiando la respuesta correcta aunque no entiendas por qué es correcta.

El problema no es que fracase. El problema es que tiene miedo de intentarlo. Y esa es la peor herencia que le podemos dejar.

Lo que nadie les enseña es que el músculo que más falta hace en la vida no es el de acertar. Es el de intentarlo otra vez después de fallar.

Yo quiero ser ese alguien para mi hijo. No sé si lo estoy consiguiendo. Pero sé que es lo único que importa.

3 may 2025